n

Tucam

Mirar los números no es un trámite: así tomamos decisiones que suben el margen

Miras los números una vez al mes. Los apuntas. Cierras el Excel. Eso no es gestionar un restaurante. Eso es rellenar un cementerio de cifras que nadie vuelve a mirar.

Los números no son para mirar atrás, son para decidir hacia adelante

Revisar la rentabilidad no es un ritual de fin de mes. Es una excusa, si sales de ahí sin cambiar nada.

Cada vez que te sientas con los números, tiene que pasar algo. Algo que cambie mañana. Si no va a pasar nada, ahórrate el café y no te sientes.

Cuanto más seguido miras, antes ves la fuga. Antes ves la fuga, más pequeño el parche. Tarde, y el parche duele. Duele en serio.

El caso real: el solomillo que perdió el foie

Un martes cualquiera, facturas de proveedor delante, calculando el food cost plato a plato. Y ahí estaba: el solomillo llevaba foie metido de serie, en un plato que nadie pedía por el foie. Se lo comía sin que nadie lo notara — ni el cliente, ni nosotros, hasta ese martes.

La decisión no tuvo ciencia. Fuera del plato base. Extra, para quien lo quiera. El que lo valora, lo paga aparte. El que no, ni se entera de que antes iba incluido.

Coste del plato: -15%. De un plumazo. Un martes por la tarde, con una calculadora y unas facturas.

Nadie en sala lo notó. Solo lo notamos nosotros. Y la cuenta de resultados.

Por qué a ti todavía no te pasa esto

Tú miras los números. Los apuntas. Y ahí se quedan. Sin una decisión detrás, no sirven de nada — son papel.

Pesarte cada día sin cambiar lo que comes no adelgaza. Mirar el food cost sin tocar la carta tampoco sube el margen.

La pregunta que cambia todo no es «¿cómo fue el mes?». Es: «¿qué plato me está robando margen ahora mismo, y qué hago con eso esta semana?»

Esa pregunta es la que convierte una hoja de Excel en dinero de verdad.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto debería revisar los números de mi restaurante?
Semanalmente para los indicadores básicos (food cost, ticket medio, horas trabajadas), mensualmente para una revisión más profunda plato por plato. Revisar una vez al mes y nada más es la razón por la que muchas decisiones llegan tarde.

¿Cómo encuentro decisiones como la del solomillo en mi carta?
Calcula el food cost real de cada plato, no el aproximado. Los platos donde un solo ingrediente caro va «incluido» sin que el cliente lo pida explícitamente son los primeros candidatos a revisar.

¿No es arriesgado quitar algo que el cliente ya espera?
Depende de cómo lo hagas. Sacar el foie del solomillo y ofrecerlo como extra no quita nada — añade una opción. El que lo valora, lo sigue teniendo. Solo deja de pagarlo el que nunca lo pedía de verdad.

¿Quieres saber cómo formar a tu jefe de cocina para que tome este tipo de decisiones contigo? Lee: Formar a tu líder de cocina: por qué el título no basta.

Escribo esto porque lo he vivido en cocina, no porque lo haya leído en un manual. Si te sirve, ya ha merecido la pena.

— Daniel Soto, Tucam

Escribo esto porque lo he vivido en cocina, no porque lo haya leído en un manual. Si te sirve, ya ha merecido la pena.

— Daniel Soto, Tucam

¿Quieres pasar a otro nivel tu cocina?

Solicita información sin compromiso.

ÚLTIMAS ENTRADAS

SERVICIOS

Compartir en: